Autor Tema: OBSESION CON MI PSICOLOGA  (Leído 5953 veces)

aurora

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OBSESION CON MI PSICOLOGA
« en: Octubre 28, 2010, 12:45:24 pm »
Hola buenos dias, soy nueva en este foro. Llevo varios años con mi psicologo y estoy bastante obsesionada. Se muchas cosas de su vida privada y a veces incluso salgo con sensación de tirar el dinero pero no sé cortar con la terapia. Ha parado unos meses pero como tengo problemas que no he solucionado con tantos años de terapia, pues pido nuevamente cita. Me da vergüenza decirselo y no se como parar. ¿ Es normal que ocurra esto? ¿ Te llegas a obsesionar? ¿ Es normal tener amistad con el psicologo?

Gracias, un saludo a todos

Clínica de Psicoterapia y Personalidad PERSUM

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Re: OBSESION CON MI PSICOLOGA
« Respuesta #1 en: Octubre 29, 2010, 02:02:31 pm »
La relación terapéutica es el vehículo a través del cual no solo se transmiten y aplican las técnicas terapéuticas de un tratamiento, además es el medio por el que se regula la responsabilidad que tienen el terapeuta y el paciente en la terapia. Es una relación especial que el paciente no tiene con otras personas de ningún modo es una relación de amistad. Además de los conocimientos especializados del terapeuta  y la motivación de cambio del paciente, la relación terapéutica tiene tal importancia que si no se consigue, el tratamiento está condenado al fracaso.
 
Muchos de los trastornos y en especial los trastornos de la personalidad son patologías que afectan directamente a las relaciones interpersonales y en este sentido la relación terapéutica es también, lógicamente, una relación interpersonal. Es pues de suma importancia que el terapeuta tenga la suficiente formación como para reconocer las estrategias disfuncionales que algunas veces el paciente utiliza con los demás ( y también con el terapeuta) para reconocerlas, tematizarlas en la terapia y cambiarlas ya que son estas estrategias las que aunque a corto plazo beneficien al paciente, a largo plazo le perjudican seriamente. Si la relación terapéutica no es la correcta, esto es imposible.

Imagínense Ustedes una persona que padezca un Trastorno Dependiente de la Personalidad. Siempre buscará que los demás decidan por él cediendo su responsabilidad a los demás. Así evita la incertidumbre ansiosa que cualquier decisión le produce, pero a la larga será una persona miedosa que evitará enfrentarse a las decisiones de la vida que le permitan avanzar. En la relación con su terapeuta intentará automáticamente hacer lo mismo. De una forma no clara pretenderá que el profesional decida por él/ella. Si el terapeuta no reconoce esto y decide por el paciente, fomentará su forma trastornada de relacionarse con los demás, es decir, justo lo contrario de lo que el terapeuta debe hacer.

Esto es sólo un ejemplo de la importancia que la relación terapéutica tiene en un tratamiento: es fundamental.

Andrés Calvo y Esther Blanco