Problemas que tratamos

  1. Estás aquí:
  2. Inicio
  3. Trastornos
  4. Problemas laborales
  5. El estrés laboral

¿QUÉ ES EL ESTRÉS?

“El estrés en el trabajo es un conjunto de reacciones emocionales, cognitivas, fisiológicas y del comportamiento a ciertos aspectos adversos o nocivos del contenido, la organización o el entorno de trabajo. Es un estado que se caracteriza por altos niveles de excitación y de angustia, con la frecuente sensación de no poder hacer frente a la situación".
(Comisión Europea, 2000)

“El estrés es un problema de adaptación a nuestro entorno, y el estrés laboral un problema de adaptación a nuestro entorno laboral, que nos produce angustia y sensación de indefensión”
(Buendía, 1998)

El estrés es un mecanismo programado genéticamente en nuestros antecesores para ayudarlos a combatir y/o huir de las amenazas de su entorno. Este mecanismo hace que se incremente la producción de las hormonas necesarias para la actividad física, aumentando nuestro ritmo cardiaco, la presión sanguínea y el metabolismo.
De alguna manera, por tanto, el estrés puede ser un elemento de ayuda, estimulándonos a afrontar nuevos desafíos. Sin embargo, a cierto nivel, puede superar las capacidades del individuo, produciendo síntomas tanto psíquicos como físicos.
Un determinado grado de estrés es necesario puesto que estimula al organismo, y lo ha sido siempre a lo largo de la evolución del hombre (la respuesta de estrés cumple una función muy adaptativa en la supervivencia del individuo). El organismo se encuentra siempre en un estado de estrés mínimo que, ante determinadas situaciones se incrementa pudiendo producir un efecto beneficioso, volviendo a la normalidad cuando el estímulo ha cesado.
Así pues, el estrés no es algo necesariamente negativo, lo malo es estar o sentirse estresado durante mucho tiempo.

Cuando una persona está estresada en un momento puntual se producen las siguientes reacciones:

Una rápida movilización de la energía que permanece almacenada de modo que la glucosa, las proteínas más simples y las grasas salen de las células y se dirigen a la musculatura.
Un aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria y la presión arteria, lo que facilita el trasporte de oxígeno a las células
Una paralización de la digestión
Disminución del impulso sexual
Disminución del sistema inmunitario
Cambios en las capacidades sensoriales y cognitivas, de manera que se activa y mejora el funcionamiento de la memoria y los sentidos se agudizan.
De esta forma, es fácil entender que, por ejemplo, sea beneficioso cierto grado de estrés ante un examen.
Todos estos cambios preparan al organismo para enfrentarse ocasionalmente a situaciones de emergencia.
No obstante, aunque la respuesta de estrés pueda ser en determinados momentos altamente adaptativa, se ha constatado que si esta respuesta se mantiene durante largos períodos el organismo acaba siendo dañado.

Por consiguiente, los efectos nocivos sólo aparecen cuando la persona mantiene de forma frecuente, intensa o duradera una activación constante para poder responder a las demandas en su entorno de trabajo.

El estrés en el trabajo

El estrés no está en función solo de las demandas del entorno, sino que depende también  de la percepción que la persona tiene de esas demandas y de su capacidad para adaptarse a ellas.

Ir al inicio


¿Sufres alguno de estos problemas? Podemos ayudarteSolicitar cita previa ahora