No siempre es fácil distinguir entre los cambios propios de la adolescencia y un problema que necesita atención psicológica. Conviene consultar cuando los cambios emocionales, de conducta o de relación son intensos, se mantienen en el tiempo o empiezan a interferir en la vida familiar, social o académica del adolescente.
También es recomendable pedir ayuda cuando el propio adolescente expresa un sufrimiento importante, se aísla, pierde interés por actividades que antes disfrutaba, muestra cambios bruscos de comportamiento o aparecen conductas que preocupan especialmente a la familia.
Contenido elaborado por Esther Blanco. Última actualización: 2 de octubre de 2026.
Durante la evaluación psicológica del adolescente prestamos especial atención a determinados cambios emocionales, conductuales, escolares e interpersonales que pueden indicar un mayor nivel de sufrimiento o vulnerabilidad.
Algunos de estos indicadores no significan por sí solos que exista un problema grave, pero adquieren mayor importancia cuando son intensos, persistentes, aparecen de forma brusca o se acompañan de un deterioro significativo en la vida familiar, académica o social del adolescente.
Cuando varios de estos indicadores aparecen de forma persistente o con intensidad, puede ser importante valorar también el funcionamiento de la personalidad. En la adolescencia pueden aparecer rasgos límite o un funcionamiento de personalidad de tipo límite. Si, tras una evaluación clínica específica, se comprueba que este patrón es persistente, generalizado, causa un deterioro significativo y cumple los criterios diagnósticos correspondientes, puede ser apropiado establecer un diagnóstico de trastorno límite de la personalidad (TLP) también durante la adolescencia. La identificación temprana permite intervenir antes sobre problemas de regulación emocional, identidad, relaciones y conductas de riesgo.
La presencia de autolesiones o ideación suicida requiere una valoración clínica específica. Si existe una situación de emergencia vital inmediata, debe contactarse con el 112. La Línea 024 ofrece atención gratuita, confidencial y disponible las 24 horas a personas con ideación o riesgo suicida y a sus familiares.
Trastornos de ansiedad por separación
Trastornos del vínculo
Inestabilidad emocional y trastornos de la regulación emocional
Pensamiento y conducta autolesiva
Trastornos de la conducta alimentaria en la adolescencia precoz y tardía
Trastorno de ansiedad generalizada
Trastorno de ansiedad social
Trastornos de la personalidad
Trastornos por síntomas somáticos
Trastorno obsesivo-compulsivo y otros hábitos nerviosos
Fobias específicas, trastorno de pánico, agorafobia, ansiedad, depresión y estrés
Trastornos del sueño o problemas de sueño
Mutismo selectivo
Hipocondría o trastorno por ansiedad ante la enfermedad
Trastorno negativista desafiante
Trastorno explosivo intermitente
Trastorno de la personalidad antisocial
Trastornos disruptivos y del control de los impulsos
Trastornos relacionados con sustancias, adicciones a las nuevas tecnologías y uso problemático de pantallas en adolescentes
Problemas relacionales e inteligencia emocional
Trastornos de conducta:
Disforia de género. La identidad de género consiste en la conciencia de ser varón o mujer, la conciencia de la propia feminidad o masculinidad (rol de género) y la propia orientación sexual (heterosexual u homosexual). Una identidad de género cohesiva señala armonía entre la identidad de género, rol de género y orientación sexual.
La disforia de género se caracteriza por una marcada diferencia entre la identidad de género interna y el género asignado que dura al menos seis meses.
Acompañamiento del adolescente en procesos de divorcio.
Es necesario colocar a los hijos en un primer lugar con la finalidad de evitar traumas que afecten al desarrollo de la personalidad del adolescente.
Bullying, acoso escolar y ciberacoso
Con los jóvenes adolescentes es importante determinar si una dificultad forma parte de los cambios propios de esta etapa evolutiva o si requiere atención psicológica. Para ello valoramos los síntomas en relación con la edad, su duración y continuidad en el tiempo, su gravedad y la repercusión que tienen en la vida familiar, escolar, social y emocional del adolescente.
Antes de comenzar un plan de tratamiento psicológico, llevamos a cabo una serie de pasos que nos permiten comprender el problema y seleccionar la intervención más adecuada.
La evaluación psicológica permite obtener una visión amplia de las dificultades del adolescente. Cuando resulta necesario, puede incluir la selección, administración e interpretación de herramientas de evaluación cognitiva, conductual, socioemocional, familiar y del desarrollo de la personalidad.
Esta valoración nos ayuda a comprender no solo los síntomas, sino también el funcionamiento emocional, interpersonal y familiar del joven y a adaptar el tratamiento psicológico a sus necesidades.
Los principales objetivos de la entrevista con el adolescente son:
Antes de comenzar la terapia psicológica con el adolescente puede ser necesario realizar una o varias entrevistas con los progenitores o responsables del joven. Su participación permite conocer diferentes perspectivas sobre el problema y establecer una adecuada relación de colaboración con la familia.
En estas entrevistas recogemos el motivo de consulta y delimitamos las dificultades del adolescente, su magnitud y evolución. También exploramos la percepción de los padres, el impacto del problema, la historia del desarrollo y el funcionamiento actual del joven.
Asimismo, valoramos el contexto familiar, los patrones de relación y los estilos de vinculación que puedan ser relevantes para comprender la situación. Nuestro psicólogo para adolescentes integra esta información con la evaluación del joven y, cuando el caso lo requiere, con el estudio del desarrollo de su personalidad y la consolidación de su identidad.
La clarificación del problema permite conocer no solo las dificultades que sufre el adolescente y los síntomas más molestos, como los estados de ansiedad o depresión, sino también comprender qué factores pueden estar relacionados con su aparición y mantenimiento.
Algunos síntomas pueden requerir un tratamiento cognitivo-conductual, mientras que en otros casos el psicólogo especializado en adolescencia necesita realizar una valoración más amplia del funcionamiento emocional, interpersonal y de la personalidad.
El estudio del adolescente y de su entorno nos permite seleccionar el tipo de intervención psicológica más adecuado para cada caso. La psicología para adolescentes en Clínica Persum incorpora, cuando resulta necesario, el estudio del desarrollo de la personalidad y la consolidación de la identidad como parte de una comprensión más amplia del problema.
Nuestros psicólogos especialistas en adolescentes ofrecen a las familias y al joven un plan de tratamiento individualizado, adaptado a las características y necesidades de cada caso.
El tratamiento psicológico puede atender diferentes áreas: la cognición —cómo el adolescente se percibe e interpreta a sí mismo, a los demás y a lo que le ocurre—, la afectividad y regulación emocional, el funcionamiento interpersonal y el control de los impulsos.
Utilizamos diferentes tipos de terapia psicológica en función del problema y de las características del adolescente. La terapia cognitivo-conductual puede resultar adecuada para determinados síntomas de ansiedad o depresión y, cuando existen problemas emocionales, conductuales, interpersonales o de personalidad más complejos, podemos incorporar otros modelos de psicoterapia que amplían el abordaje.
De este modo, elaboramos planes de tratamiento psicológico que no atienden únicamente al síntoma principal, sino también a los factores emocionales, relacionales y de personalidad que pueden estar influyendo en las dificultades del adolescente.
La atención psicológica de adolescentes puede realizarse de forma presencial en nuestro centro de Oviedo y, cuando resulte adecuado para el caso, mediante consulta online. La elección entre terapia presencial y online se valora teniendo en cuenta la edad, las características del adolescente, el motivo de consulta y las necesidades del tratamiento.
Si los cambios emocionales, conductuales o relacionales de tu hijo adolescente te preocupan, solicita una primera consulta con nuestros psicólogos especialistas en adolescentes en Oviedo.
En Clínica Persum abordamos la psicología del adolescente en Oviedo desde una perspectiva amplia. No atendemos únicamente al síntoma principal, sino también al funcionamiento emocional, interpersonal y al desarrollo de la personalidad y la identidad del joven.
Esta evaluación nos permite comprender mejor qué está ocurriendo y diseñar un tratamiento psicológico individualizado, adaptado a las necesidades y características de cada adolescente.
Nuestro equipo de psicólogos especializados en adolescentes realiza una evaluación que integra síntomas, relaciones, regulación emocional, contexto familiar y desarrollo de la personalidad.
¿Qué tenemos en cuenta?
Este enfoque permite adaptar el tratamiento a la complejidad y a las necesidades concretas de cada adolescente.
En Clínica Persum contamos con un equipo de psicólogos especializados en adolescentes en Oviedo, con formación en diferentes modelos de psicoterapia.
Trabajamos tanto con dificultades frecuentes —ansiedad, tristeza, baja autoestima o problemas de conducta— como con situaciones de mayor complejidad, entre ellas autolesiones, ideación suicida, problemas de alimentación, dificultades de regulación emocional y problemas relacionados con el desarrollo de la personalidad.
El tratamiento se selecciona según el problema, su gravedad, la edad y el funcionamiento de cada adolescente. Puede realizarse de forma presencial en nuestra clínica de Oviedo y, cuando resulte adecuado, mediante consulta online.
La terapia cognitivo-conductual puede formar parte del tratamiento cuando está indicada, especialmente en determinados problemas de ansiedad o depresión.
Cuando el caso requiere un abordaje más amplio, podemos incorporar modelos de psicoterapia centrados en la regulación emocional, las relaciones interpersonales y la personalidad.
Nuestros psicólogos para adolescentes en Oviedo diseñan el tratamiento atendiendo al problema, al funcionamiento emocional y relacional y, cuando resulta clínicamente relevante, a la personalidad de cada joven.
La terapia familiar puede ser especialmente útil cuando las dificultades del adolescente están relacionadas con la comunicación, los conflictos, los límites, la convivencia o los patrones de relación dentro de la familia.
En muchos casos, comprender cómo interactúan los distintos miembros de la familia ayuda a identificar factores que pueden estar manteniendo el problema y a favorecer cambios en el entorno del adolescente.
La participación de padres y madres se adapta a cada situación y puede complementar la terapia psicológica individual cuando resulta necesario.
La participación familiar se decide según la edad, el motivo de consulta y las necesidades del tratamiento. Las entrevistas con padres o responsables ayudan a comprender mejor el contexto del adolescente, mejorar la comunicación y acordar pautas cuando resulta necesario.
El adolescente mantiene también un espacio terapéutico propio. Nuestro psicólogo para adolescentes en Oviedo integra la información familiar sin perder de vista el desarrollo emocional, identitario y de la personalidad del joven.
Además de la terapia psicológica individual y familiar, contamos con programas complementarios dirigidos a adolescentes y a sus familias.
Estos programas permiten trabajar aspectos como la educación emocional, la relación entre padres e hijos, la regulación emocional y la atención plena cuando resulta útil dentro del plan de tratamiento.
La Escuela de padres y madres «Amor, empatía y límites» está pensada para ayudarles a llevar a cabo una crianza reflexiva y mejorar las relaciones entre padres e hijos.
La Escuela para padres y madres es un entrenamiento en educación validante necesario para comprender y reparar las dificultades que encuentran en la convivencia con sus hijos. El objetivo de este curso es que los padres puedan aprender a sintonizar con ellos, comprendiendo los conocimientos necesarios sobre la formación de la personalidad, disponiendo de un grupo de apoyo y el tiempo suficiente como para que ellos también pasen a ser padres conscientes de su propio funcionamiento.
El programa se llevará a cabo durante 12 semanas, a lo largo de 3 meses. Los encuentros serán grupales, con una frecuencia semanal.
Su orientación es teórico-práctica con un programa que recoge la evidencia científica de los diferentes modelos que hasta la fecha nos sirvan para explicar el funcionamiento en las relaciones paterno-filiales.
Se trata de un curso que busca aportar información a los adultos sobre el problema del adolescente y la relación con la situación familiar, de tal forma que los padres adquieran un mayor dominio sobre un problema aparentemente irresoluble. La Psicoeducación que llevamos a cabo en nuestro centro supone un acompañamiento a las familias durante el tratamiento psicológico del adolescente que necesita ayuda.
Se trata de un aprendizaje sobre el problema del joven en relación al entorno familiar.
El mindfulness o conciencia plena no difiere, en esencia, por ser adulto, del adolescente o infantil. En la Clínica Persum disponemos de nuestros psicólogos en Oviedo, especialistas en terapias de tercera generación.
Desarrollamos un programa de ejercicios que permiten a los menores estar más presentes, es decir, ser más conscientes de todo lo que ocurre, ya sea en nuestro interior o en el exterior. Para ello se utilizan prácticas de meditación y entrenamiento atencional diverso (juegos, fábulas, metáforas, ejercicios corporales…).
Evaluamos continuamente las características de los adolescentes (edades, necesidades, preferencias, capacidad de aprendizaje y adaptación…) y, en consecuencia, revisamos la aplicación de nuestro programa de Mindfulness, tratando de que los jóvenes avancen siempre de manera motivada y divertida.
Resulta de utilidad para adolescentes con problemas de conducta como la agresividad, frustración, ansiedad, depresión, miedos y trastornos de ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo, , etc.
Estas son algunas de las preguntas más frecuentes que reciben nuestros psicólogos especializados en adolescentes en Oviedo por parte de padres, madres y jóvenes antes de comenzar una evaluación o tratamiento psicológico.
Los cambios de humor, la necesidad de intimidad o los desacuerdos con los padres no indican por sí solos un trastorno. Conviene consultar cuando el sufrimiento persiste, el adolescente deja de hacer actividades importantes, se aísla de forma marcada, empeoran sus relaciones o su funcionamiento escolar, o aparecen autolesiones, dificultades graves de alimentación o conductas de riesgo. En Persum no interpretamos una conducta aislada sin conocer su contexto: valoramos el momento evolutivo, cómo está construyendo su identidad, las relaciones familiares y sociales y los recursos que tiene para regular sus emociones. Si existe peligro inmediato para su seguridad, debe solicitarse atención urgente a través del 112.
En la primera consulta pueden aparecer dos relatos distintos: lo que preocupa a los padres y lo que vive el adolescente. En Persum procuramos comprender ambos sin dar por sentado que uno explique por completo al otro. Según la edad y la situación, recogemos información del joven y de su familia, examinamos cuándo comenzaron las dificultades, cómo afectan a sus amistades, estudios y relaciones, y qué papel tiene la etapa de desarrollo de la identidad. La primera entrevista inicia la evaluación; no se reduce a asignar una etiqueta ni supone decidir el tratamiento antes de conocer el caso.
La familia es una fuente de información y, en ocasiones, parte importante del trabajo terapéutico; pero el adolescente también necesita un espacio donde desarrollar su propia perspectiva. En Persum valoramos cuándo convienen entrevistas con los padres, qué aspectos de la convivencia pueden estar manteniendo el conflicto y cómo facilitar cambios sin atribuir automáticamente a la familia la causa del problema. La participación se ajusta a la edad, las necesidades clínicas y los límites de confidencialidad, que se explican al comenzar.
Cuando un adolescente rechaza acudir, primero interesa entender qué está rechazando: que se le considere «el problema», que se hable de él sin escucharlo o que otros decidan por él. Presentar la consulta como un castigo suele aumentar la oposición. En Persum tratamos de abrir un espacio donde su versión tenga valor y pueda participar en la definición de los objetivos. Si todavía no acepta, podemos orientar inicialmente a los padres sobre cómo abordar la situación, sin fingir que estamos tratando o evaluando al joven en su ausencia.
La confidencialidad es fundamental para crear una relación terapéutica de confianza con el adolescente. Al mismo tiempo, cuando se trabaja con menores es necesario informar a los padres o responsables sobre aquellos aspectos relevantes para su seguridad y para el tratamiento. Al inicio del proceso explicamos tanto al adolescente como a la familia cómo se manejará la información y cuáles son los límites de la confidencialidad.
La duración depende de qué estamos tratando. Una dificultad concreta y reciente puede necesitar un trabajo focalizado; un sufrimiento que afecta desde hace tiempo a la identidad, las relaciones, la regulación emocional o la convivencia suele requerir una evaluación y un proceso más amplios. En Persum procuramos que la duración responda a los objetivos clínicos y a la evolución del adolescente, no a un número de sesiones fijado de antemano. Revisamos los avances y los obstáculos con el joven y, cuando corresponde, con su familia.
Sí. La atención psicológica de adolescentes puede realizarse de forma presencial en nuestra clínica de Oviedo y, cuando resulta adecuado para el caso, mediante consulta online. La modalidad se valora teniendo en cuenta la edad, las características del adolescente, el motivo de consulta y las necesidades del tratamiento.
Las autolesiones, las verbalizaciones relacionadas con la muerte o la ideación suicida requieren una valoración profesional específica. Si existe un riesgo inmediato para la vida o la seguridad del adolescente, debe contactarse con el 112. En España, la Línea 024 ofrece atención gratuita y confidencial las 24 horas a personas con ideación o riesgo suicida y a sus familiares.
La neuropsicología infantojuvenil se centra en comprender cómo funcionan capacidades como la atención, la memoria, el lenguaje y las funciones ejecutivas, y puede resultar especialmente útil en la evaluación de ciertas dificultades del neurodesarrollo y del aprendizaje. La psicoterapia de adolescentes aborda, entre otros aspectos, el sufrimiento emocional, las relaciones, la regulación afectiva y las dificultades ligadas al desarrollo de la identidad. No son intervenciones excluyentes: a veces un joven necesita ambas. En Persum valoramos qué problemas requieren evaluación y tratamiento psicológico y cuándo conviene colaborar con profesionales de neuropsicología, logopedia o psiquiatría. No disponemos de servicio propio de neuropsicología infantojuvenil; cuando resulta necesario, orientamos hacia recursos especializados.
Desde el año 2021 y según el Real Decreto 689/2021, de 3 de agosto, se establece el título de médica/o especialista en Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia y se actualizan diversos aspectos del título de médica/o especialista en Psiquiatría.
No ocurre lo mismo en el ámbito de la Psicología Infantil y de la Adolescencia que no dispone de especialidad reconocida legalmente.
Si el caso requiere valoración o seguimiento psiquiátrico, podemos colaborar con una profesional externa especializada en Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia. Persum no dispone de un área propia de Psiquiatría.
Nuestra clínica de psicología en Oviedo está especializada en los diferentes problemas psicológicos y dificultades emocionales de los adolescentes. Por ello, no disponemos de servicio de neuropsicología infantojuvenil, aunque colaboramos con numerosos centros de referencia en Oviedo (Asturias) si fuese necesario acompañar el tratamiento psicológico con intervenciones neuropsicológicas.
Aunque la infancia y la adolescencia comparten necesidades de atención psicológica, no son etapas equivalentes. En la adolescencia cobran especial importancia la construcción de la identidad, la autonomía, la pertenencia al grupo de iguales, la intimidad y la transformación de los vínculos familiares. En Persum valoramos las dificultades emocionales teniendo en cuenta ese momento evolutivo: una conducta que puede ser esperable a cierta edad requiere otra lectura si se acompaña de sufrimiento persistente, autolesiones, deterioro de las relaciones o dificultades graves para desenvolverse. Lo decisivo no es solo la etiqueta del profesional, sino su experiencia y formación para evaluar cada etapa.
Contamos con perros labradores para los diferentes ejercicios dentro de la terapia. Beneficioso para patologías como el mutismo selectivo o las fobias a los perros.
No utilizamos la técnica de hipnosis clínica. Puede buscar un psicólogo en Oviedo especialista en hipnosis a través del Colegio Oficial de Psicología de Asturias.
La formación importa, pero también cómo escucha el profesional a un adolescente cuya versión del problema puede diferir de la de sus padres. En Persum valoramos el momento evolutivo, la construcción de la identidad, las relaciones con iguales, la regulación emocional y la convivencia familiar, además de los síntomas. Buscamos distinguir una crisis propia del desarrollo de dificultades que producen sufrimiento persistente o afectan al funcionamiento. Un buen tratamiento debe tener objetivos comprensibles para el joven y explicar a la familia cómo puede colaborar respetando su autonomía.
No existe una única terapia que sea la mejor para todos los adolescentes. En Clínica Persum realizamos una evaluación psicológica que considera los síntomas, la gravedad, el funcionamiento emocional e interpersonal, la familia y, cuando es relevante, el desarrollo de la personalidad y la identidad. Según las necesidades de cada joven, podemos utilizar terapia cognitivo-conductual para determinados problemas de ansiedad o depresión, así como otros modelos de psicoterapia centrados en la regulación emocional, las relaciones y la personalidad, entre ellos la terapia basada en la mentalización y la terapia focalizada en la transferencia para adolescentes. El tratamiento se adapta a cada caso.
En la evaluación de adolescentes prestamos especial atención a las autolesiones, la ideación suicida, los problemas importantes de alimentación, el consumo de sustancias, el uso problemático de pantallas, la impulsividad y las conductas agresivas o de grave conflicto interpersonal. También valoramos el aislamiento y los cambios intensos de conducta cuando se acompañan de sufrimiento o deterioro familiar, social o académico. No todas estas señales tienen el mismo significado ni implican por sí solas un trastorno: es necesario evaluar su intensidad, persistencia y contexto. Si existe peligro inmediato para la vida o seguridad del adolescente, debe contactarse con el 112.
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