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Trastornos de personalidad

Características de la personalidad dependiente

Publicado el 15/05/2018.
Por Esther Blanco , última actualización el 12/10/2026

El Trastorno Dependiente de la Personalidad se caracteriza por una necesidad persistente y excesiva de apoyo, cuidado y seguridad que puede llevar a conductas de sumisión, dificultad para tomar decisiones de forma autónoma y un intenso temor a la separación o al abandono.

Preguntas frecuentes sobre personalidad dependiente

¿Dónde buscar un profesional para problemas de dependencia y personalidad en Oviedo?

En Clínica Persum contamos con un área dedicada a la evaluación y tratamiento de los trastornos de personalidad en Oviedo. La valoración permite diferenciar entre dependencia emocional en determinadas relaciones y un patrón dependiente más amplio de personalidad.

¿Dependencia emocional y trastorno dependiente de la personalidad son lo mismo?

No. Pueden compartir algunas dificultades, pero el trastorno dependiente implica un patrón más generalizado y persistente. Es necesaria una evaluación clínica para diferenciarlos.

No es lo mismo que tener dependencia emocional en una relación. Una persona puede presentar dependencia emocional sin cumplir criterios de un trastorno dependiente de la personalidad. El diagnóstico requiere valorar un patrón amplio, estable y presente en distintos contextos. La American Psychiatric Association incluye el Trastorno Dependiente entre los trastornos de la personalidad.

Para profundizar en el funcionamiento interno y relacional, puedes consultar también los estados mentales y ciclos interpersonales del Trastorno Dependiente de la Personalidad.

  • Puede existir una necesidad generalizada de cuidado, consejo o reafirmación que favorece conductas sumisas o dependientes y un fuerte miedo a perder el apoyo de los demás.
  • Se perciben a sí mismos como inadecuados y desvalidos y por ello, incapaces de enfrentarse al mundo solos. El mundo es un lugar frío y solitario donde manejarse uno solo es imposible. Así que reclaman la constante presencia de otra persona. Piensan: “no puedo sobrevivir sin alguien que se haga cargo de mi”, “si mi pareja o padres o amigo me dejan no podré seguir adelante yo sola”
  • Son personas que se caracterizan por ser pasivas, sumisas y dóciles. Tratan constantemente de agradar al otro para no ser abandonadas. De ahí que la asertividad y la confrontación con el otro están excluidas de su repertorio conductual. Prefieren la armonía en sus relaciones, y cuando se producen desacuerdos tienden a disculparse inmediatamente, incluso aunque no haya sido su culpa.
  • La falta de confianza en el propio criterio puede hacerse visible en una actitud muy prudente, insegura o inhibida. En algunos casos la persona busca de forma intensa consejo, protección o reafirmación antes de actuar.
  • Pueden tender a idealizar a las figuras de apoyo, minimizar los aspectos problemáticos de una relación o evitar confrontaciones que perciban como una amenaza para el vínculo.
  • Al dejar su vida en manos de su pareja, pueden abrumar al otro con sus demandas, volviéndose vulnerables al abandono.
  • Exigen activamente que se les acompañe a cualquier sitio al que acuden.
  • Reacios a tomar decisiones cotidianas a menos que cuentes con el consejo y apoyo  de otras personas. Prefiere que sean los demás los que tomen las decisiones importantes por ellas.
  • Suelen estar de acuerdo con todo el mundo, independientemente de lo que ellos opinen. Prefieren estar de acuerdo con los demás que discrepar para evitar conflictos.
  • Se preocupan por los demás en exceso, y anteponen la felicidad de los demás a la suya para evitar perderlos. Siempre están ayudando y dando y se comprometen intensamente en las relaciones con los demás, sobre todo con sus cónyuges. Viven su vida a través de los demás y para los demás con quienes son cálidas, tiernas y muy consideradas.
  • Les cuesta iniciar proyectos o hacer cosas por ellos mismos. Piden consejo continuamente y se unen a personas que percibe como competentes para que les ofrezcan su ayuda y les orienten. No tiene la suficiente confianza como ara encauzar su vida.
  • Si se muestran competentes es fácil que los demás les obliguen a dirigir su vida y esto les asusta. Por ejemplo piensan: “si saco el carné de conducir, me veré obligada a llevar el coche yo sola y no podré hacerlo”. Si decido volver a estudiar puede que mi pareja me abandone por no estar suficientemente tiempo con ella”. Así pueden evitar situaciones que exigen una mayor autonomía, aunque dispongan de capacidades suficientes para afrontarlas.
  • Malestar muy intenso cuando están solos, así que pasan por situaciones indeseables con tal de tener la compañía del otro. Piensan que sin el apoyo de los demás están perdidas. Se encierran en sí mismas y se vuelven tensos, tristes y abatidos.
  • Se siente fácilmente heridos por la crítica y la desaprobación de los demás.
  • Carecen de autoconfianza, no confían en sus posibilidades a la hora de solucionar problemas. Piensan: “no puedo”, “nunca seré capaz de hacer eso yo sola”, “soy demasiado estúpido”, “los demás lo saben hacer mejor que yo”.
  • Si las relaciones corren peligro, se vuelven terriblemente conciliadores y se sacrifican en exceso, dando pié a que se abuse de ellos. La relación puede organizarse de forma asimétrica, atribuyendo al otro mayor capacidad, seguridad o autoridad que a uno mismo.
  • Si una relación termina el dependiente se siente desvalido y desesperado y la única alternativa es encontrar a otra persona de la que puedan depender.
  • Las mujeres son más diagnosticadas de este trastorno que los hombres (Bornstein, 1996).
ESQUEMA DE FUNCIONAMIENTO
Situación Pensamiento automático Emoción desagradable Conducta que disminuya la emoción desagradable
Ir a una ciudad desconocida “no podré hacerlo solo”, “seguro que me pierdo y no sabré solucionarlo” Ansiedad Pedir a la pareja que le acompañe mostrándose indefenso

Esta página forma parte de nuestra guía general sobre Trastornos de la Personalidad, donde explicamos su evaluación, clasificación y abordaje.

Bibliografía:

  • Asociación Americana de Psiquiatría (APA). (2002). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-IV.Barcelona: Masson. 2002
  • Asociación Americana de Psiquiatría (APA). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-V. 5ª ed. Editorial Médica Panamericana. Madrid. 2018
  • Castelló Blasco, J. (2005). Dependencia emocional. Características y tratamiento. Madrid: Alianza Editorial.
  • Forti Sampietro, L. (2015). Personalidad: exploración, diagnóstico y tratamiento. España: Docta Ediciones.
  • Millon, T. (2006). Trastornos de la personalidad en la vida moderna. Barcelona: Masson.
  • Organización Mundial de la Salud. CIE-10 Clasificación Internacional de enfermedades 10ª edición. Ed. Panamericana; 2000
  • Semerari, A. y Dimaggio, G. (2008). Los trastornos de la personalidad. Modelos y tratamiento. Bilbao: Editorial Desclée de Brouwer.