La bulimia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria caracterizado por episodios recurrentes de atracón, con sensación de pérdida de control, seguidos de conductas compensatorias dirigidas a evitar el aumento de peso, como el vómito provocado, el ayuno, el ejercicio excesivo o el uso inadecuado de laxantes o diuréticos.
La bulimia puede aparecer en adolescentes y adultos y afecta a personas de cualquier sexo. El peso corporal puede encontrarse dentro de rangos muy distintos, por lo que el trastorno no siempre es visible externamente.
En Clínica Persum realizamos evaluación y tratamiento psicológico de los trastornos de la conducta alimentaria en Oviedo. Se valoran los atracones, las conductas compensatorias y los factores emocionales e interpersonales relacionados.
Los episodios recurrentes de atracón con sensación de pérdida de control y conductas compensatorias como vómitos, ayuno o ejercicio excesivo requieren valoración profesional. El diagnóstico no debe basarse en un único síntoma.
Sí. El peso corporal puede encontrarse en rangos muy diferentes y no permite por sí solo descartar una bulimia nerviosa.
En clasificaciones antiguas se hablaba de bulimia purgativa y bulimia no purgativa. Actualmente estos términos no se utilizan como subtipos diagnósticos, pero siguen siendo expresiones frecuentes al describir las conductas que pueden aparecer tras un atracón.
La presencia, frecuencia y gravedad de estas conductas debe valorarse dentro de una evaluación clínica completa.
No existe una causa única de la bulimia nerviosa. Su aparición suele relacionarse con una combinación de factores biológicos, psicológicos y socioculturales:
Los atracones y conductas purgativas mantenidas en el tiempo, conllevan complicaciones tanto físicas como emocionales:
Es importante empezar la prevención de los trastornos de la conducta alimentaria desde la infancia, favoreciendo un buen desarrollo de la autoestima. En caso de niños con sobrepeso, la introducción de las dietas y el deporte se debe hacer con precaución, no haciendo hincapié en el peso sino en los hábitos de vida saludables. También es importante enseñar a los niños el manejo de las emociones a través de la mentalización de sus estados emocionales.
Si crees que un ser querido tiene síntomas de bulimia, lo mejor es hablarlo y mostrarle tu preocupación.
Los síntomas en los que hay que fijarse son distintos a los de la anorexia nerviosa, ya que, en este caso el peso puede ser normal o incluso puede haber sobrepeso. En este caso hay que fijarse en las siguientes conductas:
La bulimia nerviosa y la anorexia nerviosa comparten una preocupación intensa por el peso, la alimentación o la imagen corporal, pero presentan diferencias clínicas importantes:

Es necesario buscar ayuda cuando los hábitos alimentarios están fuera de nuestro control, es decir, cuando en repetidas ocasiones se consumen grandes cantidades de comida, en poco tiempo y con sensación de pérdida de control. Además, si tras esta conducta aparece la culpa y las respuestas compensatorias a través del exceso de deporte o de la inducción del vómito, por ejemplo.
Otro síntoma a tener en cuenta es el estado emocional, es decir, la ansiedad, la obsesión en torno al cuerpo y a la comida o la depresión.
También hay que fijarse en si la preocupación por la comida o el peso hace que se pierdan relaciones sociales.
El tratamiento de la bulimia debe adaptarse a la frecuencia de los atracones y conductas compensatorias, al estado físico y a los problemas psicológicos asociados. Cuando es necesario, la psicoterapia se coordina con otros profesionales sanitarios.
La terapia cognitivo-conductual es uno de los tratamientos psicológicos con mayor respaldo para la bulimia nerviosa. Trabaja sobre los patrones de restricción, atracón y compensación, así como sobre los pensamientos y emociones relacionados con la alimentación, el peso y la imagen corporal.
En Clínica Persum ofrecemos tratamiento psicológico de la bulimia en Oviedo y, cuando resulta adecuado, también atención online.
La terapia de grupo permite a los pacientes sentirse identificados con otras personas y a su vez salir del aislamiento. Además, permite identificar vicariamente los esquemas cognitivos que subyacen a la bulimia.
En algunas personas, los atracones y las conductas compensatorias se relacionan con dificultades persistentes de regulación emocional, impulsividad, autoestima o relaciones interpersonales. Cuando estas dificultades están presentes, evaluar el funcionamiento de la personalidad puede ayudar a comprender mejor qué mantiene el problema y a seleccionar el tratamiento psicológico más adecuado.
La bulimia no implica necesariamente un trastorno de la personalidad. Sin embargo, puede coexistir con otros problemas, incluido el trastorno límite de la personalidad u otros patrones de personalidad, y esa comorbilidad debe valorarse de forma individual.
En algunas personas, el atracón puede funcionar temporalmente como una forma de regular emociones intensas o reducir malestar, por lo que el tratamiento puede incluir trabajo específico sobre regulación emocional y mentalización.
Contenido clínico actualizado por Clínica Persum. Puedes consultar la trayectoria y formación de Esther Blanco García y Andrés Calvo Kalch, así como del resto del equipo clínico.
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